DÍA MUNDIAL SIN ALCOHOL
15 de noviembre de 2025

Todavía llevo dentro la emoción del sábado. Fue una jornada que recordó algo esencial: cuando las personas se encuentran desde la verdad, la dignidad y la esperanza, ocurre algo que merece la pena vivir.

Quiero agradecer, en primer lugar, al Ayuntamiento de Bilbao por su implicación y su sensibilidad en las personas de Aiora y Conchita (Negociado de Prevención de las Adicciones del Área de Salud y Consumo), por su cuidado, su organización impecable y por hacer posible un espacio donde profesionales, familias y personas en recuperación pudimos pensar juntos y escucharnos. Asimismo a Álvaro Pérez Alonso, Concejal del Área de Salud y Consumo del Ayuntamiento de Bilbao por su participación y presencia.

Mi agradecimiento profundo a la Asociación de Alcohólicos Rehabilitados de Santutxu, con quienes llevo tiempo trabajando en lo grupal. Sois un ejemplo de constancia, humanidad y compromiso con la vida.

Un agradecimiento especial a Adolfo Rozas, Presidente de la Asociación, que este sábado se despedía de su cargo. Su trayectoria habla por sí sola: presencia, entrega, y un sentido ético de acompañar a quienes luchan por reconstruirse. El momento en que recibió la placa conmemorativa y se abrazó con su mujer y sus dos hijos fue uno de esos instantes que justifican una vida entera. Una escena que muchos no olvidaremos.
Adolfo, te quedas en todos nosotros:
“Un encuentro que permanece.”

También quiero dar la bienvenida y todo mi apoyo a Igor, que toma el relevo con ilusión y responsabilidad.

Mi gratitud a mi compañera de mesa, Ana Estévez, por su claridad, por su sensibilidad y por su mirada tan humana sobre la libertad y la recuperación. Compartir ponencia contigo es siempre un aprendizaje.

Gracias también a Endika, por su testimonio valiente. La recuperación habla con su voz: honesta, real, sin adornos, capaz de abrir ventanas de conciencia en quienes escuchan.

Y, por supuesto, a todas las asociaciones presentes (ente ellas la Asociación de Alcohólicos de Logroño, Ekintza Aluviz, Jugadores anónimos y otras), así como a las familiares y personas participantes de la jornada, cuyo trabajo, experiencia y palabra dan forma a este tejido colectivo que sostiene, acompaña y transforma.

Me llevo muchas cosas del sábado, pero sobre todo una certeza:
la recuperación es posible cuando se une la ciencia, la comunidad y la dignidad humana.

Gracias por invitarme, por la confianza y por hacerme sentir en casa.
Seguimos caminando.

Dr. Psi. RICARDO BRAVO DE MEDINA

Psicólogo Especialista en Psicología Clínica