Psicodiagnóstico y Evaluación de la Personalidad

El mejor tratamiento es un buen diagnóstico

La primera fase de cualquier intervención es la evaluación del problema y de la persona que tiene ese problema, ya que debemos diferenciar bien entre lo que nos pasa y quienes somos. Recabar la información tanto mediante una historia clínica psicológica exhaustiva como por medio de los instrumentos de diagnóstico científicamente validados nos permitirá establecer eficazmente unos objetivos claros de forma colaborativa con la persona demandante de tratamiento y la toma de decisiones de cara a la planificación de tratamiento.

En el Instituto Clínico de Psicología e Innovación disponemos de instrumentos de evaluación capaces de detectar un amplio espectro de problemas psicológicos, emocionales y comportamentales tanto en niños, como en adultos. Asimismo, este estudio nos permitirá revelar tanto factores de vulnerabilidad individuales como los recursos psicológicos de que se disponen.

Entre otros, estos son algunos de los servicios de que dispondrás:

  • Psicodiagnósticos adultos
    • Análisis del estado de la autoestima, autoconcepto, ansiedad, depresión, estrés. Traumas, etc.
  • Psicodiagnóstico infanto-juvenil (3-18 años)
    • Podemos detectar problemas emocionales y de comportamiento, vulnerabilidades, y recursos psicológicos en niños y adolescentes.
  • Estudio de Personalidad
    • Estilos y perfiles de personalidad, sistema de creencias, mecanismos de afrontamiento, concepto de si mismo y de los demás, recursos psicológicos infra y hiper desarrollados.
  • Inteligencia general en niños, adolescentes y adultos
  • Estudio Madurez Psicológica (15-18 años)
  • Orientación vocacional y profesional

La educación del carácter

“El conocimiento se ha separado de la emoción, la emoción de la voluntad, la memoria del aprendizaje, los procesos de los contenidos y la motivación del deber”

La educación del carácter supone el desarrollo de las potencialidades singulares de la persona. No se trata de ser quien uno no es sino de un proceso de descubrimiento guiado de las virtudes propias, entendiendo la virtud como un hábito que favorece la excelencia.

El desarrollo y despliegue optimo del carácter con el conocimiento de sus posibilidades e imposibilidades nos capacita para tomar una elección libre del proyecto de vida que deseamos. Un proyecto de vida basado en decisiones fieles a uno mismo, lo que permitirán una vida armónica, equilibrada y satisfactoria fundamentada en la adquisición de unos hábitos intelectuales-cognitivos, comportamentales-ejecutivos, emocionales y éticos.

Por último, la forja del carácter te ayudará en el fortalecimiento, desarrollo y promoción de aspectos tales como: en la toma de decisiones; en la resolución de conflictos; en la regulación emocional; en la mejora y crecimiento de las habilidades y competencias de liderazgo así como en las relaciones sociales, afectivas y familiares; en la dirección y gestión de equipos de trabajo; en la gestión del cambio; en las negociaciones; o en el conocimiento y desarrollo de las propias capacidades y talentos.