Introducción: En la búsqueda de una vida saludable, a menudo subestimamos los impactos del consumo de alcohol en nuestra salud. Sin embargo, la conexión entre el alcohol y el cáncer de mama es particularmente inquietante y merece nuestra atención. Revisemos cómo incluso el consumo moderado, como dos tragos, puede tener consecuencias significativas para la salud mamaria.

Los números hablan: En Europa, donde el consumo de alcohol es el más alto del mundo, la OMS y la IARC señalan que aproximadamente 24,200 casos de cáncer de mama fueron atribuibles al alcohol en 2020. Esto representa un porcentaje sustancial de todos los nuevos casos de cáncer de mama.

La advertencia categórica de la ciencia: La ciencia es clara: dos tragos al día aumentan el riesgo de cáncer de mama. La IARC, en su enfoque continuo para actualizar la evidencia, sostiene que incluso pequeñas cantidades de alcohol pueden incrementar significativamente el riesgo, contradiciendo la creencia común de que la moderación es segura.

Una relación proporcional: La relación entre la cantidad de alcohol consumida y el riesgo de cáncer de mama es directamente proporcional. Incluso una pequeña cantidad de alcohol puede tener un impacto sustancial, y este riesgo se intensifica con cada trago adicional.

Datos reveladores: Datos alarmantes indican que casi un tercio de los casos de cáncer de mama relacionados con el alcohol se deben al consumo moderado. Esto desafía la noción de que la moderación es inofensiva y destaca la necesidad urgente de aumentar la conciencia sobre esta conexión.

El costo oculto: No solo es una cuestión de salud, sino también de economía. En 2018, el costo económico de las muertes prematuras por cáncer en la UE atribuibles al alcohol alcanzó los 4,58 mil millones de euros, representando el 9% del costo total. La prevención es esencial para aliviar esta carga.

Desconocimiento público: A pesar de la evidencia científica, menos del 20% de las personas mencionan el alcohol como una causa del cáncer de mama en encuestas. Es hora de cambiar esta percepción y arrojar luz sobre la conexión subestimada entre dos tragos y el riesgo de cáncer de mama.

Pasos hacia la prevención: La OMS y la IARC instan a tomar medidas inmediatas para abordar este problema de salud pública:

  1. Concienciación directa:
    • Informar a la población sobre la relación directa entre dos tragos de alcohol y el riesgo de cáncer de mama sin rodeos ni eufemismos.
  2. Políticas preventivas:
    • Implementar políticas que incluyan advertencias específicas sobre el cáncer de mama en las etiquetas de las bebidas alcohólicas, siguiendo el ejemplo del Plan de Lucha contra el Cáncer de la UE.
  3. Capacitación de profesionales de la salud:
    • Dotar a los profesionales de la salud con herramientas para abordar el consumo de alcohol y orientar cambios de comportamiento.

Conclusión: Cada trago cuenta, y la relación entre el alcohol y el cáncer de mama es un recordatorio poderoso de que la moderación no garantiza la seguridad. Tomemos medidas ahora para prevenir el riesgo de cáncer de mama y proteger la salud de las generaciones venideras. La concientización y la acción son clave en este viaje hacia una vida más saludable.

Dr. Psi. RICARDO BRAVO DE MEDINA

Psicólogo Especialista en Psicología Clínica