Tarifas

Psicoterapia individual

55€ / sesión

Psicoterapia de pareja

75€ / sesión

Psicoterapia familiar

80€ / sesión

Terapia de grupo

100€ / mes

Consúltanos para otra terapias y servicios especializados: evaluación neuropsicológica, evaluación psicológica infanto-juvenil, asistencia psicológica enjuicios, evaluación psicológica, peritación psicológica u otros.

Preguntas Frecuentes

¿En qué consiste una terapia?

La psicoterapia es un proceso de colaboración basado en la relación entre el psicólogo y el paciente, donde el psicoterapeuta ayuda a que la persona pueda enfrentarse y resolver sus conflictos o dificultades. El psicólogo no toma decisiones por la persona si no que le ayuda a enfrentarse y resolver las emociones, pensamientos y conductas que le crean malestar.

Durante el proceso tu terapeuta te proporcionará guía y apoyo respecto a tu problema. Al mismo tiempo te ayudará a reconocer patrones de pensamiento, emocionales y de conducta peligrosos para ti mismo y que probablemente sean parte de tu malestar y el motivo de solicitar consulta.

¿Cuánto dura una terapia?

El número de sesiones de una terapia es muy variable, pues depende de muchos factores, como el tipo de paciente, la naturaleza del problema o problemas, el tiempo que se lleva arrastrando, la confianza en el cambio y en el terapeuta, la capacidad de introspección y nivel de implicación de la persona…

Hay dudas puntuales que se pueden resolver en unas pocas sesiones, otras pueden formar parte de un trastorno psicopatológico que requiera un tratamiento a largo plazo, de meses o incluso, en casos complicados, años.

¿Cuánto cuesta una terapia?

Intentamos mantener unos precios razonables que permitan acceder a un tratamiento terapeútico a todo aquel que lo necesite.

Para hacerse una idea de cuanto puede suponer un tratamiento, nuestras sesiones individuales tienen un coste de 55 €.

Puedes consultar sin compromiso el precio del resto de servicios.

¿Necesito ir al psicólogo?

Existe una idea generalizada de que al psicólogo sólo van las personas que tienen trastornos mentales serios. Sigue siendo un tabú en nuestra sociedad reconocer que se sigue una terapia, pues parece un signo de personalidad débil y quebradiza.

Deberíamos dejar de lado esos prejuicios, porque son totalmente infundados. De la misma forma que cuando tenemos un malestar físico acudimos al médico, cuando tenemos un malestar psíquico que nos afecta en el día a día, no somos capaces de abordar y corre el riesgo de cronificarse, acudir a un psicólogo es el camino idóneo para resolverlo.

¿Qué tengo que contarle al psicólogo?

En terapia puedes contar lo que creas conveniente para trasladar lo que te preocupa al terapeuta. No es necesario entrar en detalles ni en temas demasiado íntimos, lo importante es que te sientas cómodo y que se establezca una relación de confianza en la que puedas expresar tus sentimientos con libertad.

Es obligación del psicólogo mantener la confidencialidad -un requisito que impone la colegiación y uno de los deberes fundamentales del psicólogo- y evitar hacer juicios de valor. En la terapia no se trata de juzgar a nadie sino de valorar las problemáticas y orientar al paciente en su resolución.

¿Y si sólo busco crecimiento personal?

Cualquier persona que desee sentirse mejor, que quiera mejorar su autoestima o aprender a afrontar su vida de un modo diferente, con una actitud vital positiva y alejada de la ansiedad, la melancolía o el estrés se beneficiará del asesoramiento y tratamiento personalizado por parte de un profesional de la psicología.

No todo el mundo que va a la consulta de un psicólogo sufre problemas graves. A menudo son personas que únicamente buscan seguir un proceso de crecimiento personal para sentirse mejor y eliminar pequeños malestares del día a día.

¿Necesitamos terapia?

El perfil de pareja que acuden a consulta suele ser el de personas que a pesar de saber que aún se quieren, llevan años acumulando frustración, enfados, decepciones, distanciamiento y frialdad.

La mayoría de las parejas viene a consulta porque discuten mucho, pero detrás de esos ataques verbales, siempre hay conflictos larvados sin resolver. Es importante, entonces, dilucidar cuanto antes cuáles son esos problemas por los cuales la relación no funciona como antes.

¿En qué consiste?

La terapia consiste básicamente en aprender a escuchar y ponerse en la piel del otro de forma que ambos miembros de la pareja consigan comunicarse lo que sienten o les molesta sin herir a la otra persona.

Cada uno deberá tomar consciencia y se responsabilizará de sus propias acciones, neutralizando las emociones negativas, como los celos o la dependencia emocional, o las actitudes contraproducentes en la relación diaria: mentiras, reproches, distanciamiento, apatía…

En definitiva se trata de recuperar la relación de pareja y saber cuidarla para volver a ilusionarse.

¿Funciona tras crisis muy largas?

La mayoría de parejas acude a consulta cuando la relación lleva mucho tiempo desgastada. Aún así, la terapia tiene éxito en un alto porcentaje de los casos. La clave está en ir cuando ambos miembros estén de acuerdo y tengan además los mismos objetivos, de nada vale si sólo uno de ellos tiene interés en recuperar la relación.

Cuando no hay posibilidad de restablecer una relación satisfactoria, la terapia puede servir para aceptar y afrontar que la relación ha terminado, apoyando una ruptura lo menos conflictiva y dolorosa posible, en la que la pareja deje cerrados temas pendientes afrontar una nueva etapa sin cargas emocionales.

¿Necesita mi hijo ir a terapia?

Los motivos más habituales que llevan a un niño a consulta son dificultades de relación, de comportamiento o de aprendizaje o bien hechos traumáticos como fallecimientos, accidentes, divorcios…

No importa la edad, se pueden consultar todo tipo de dificultades emocionales y de comportamiento en cualquier momento del desarrollo.

¿Cómo es la psicoterapia con niños?

Por lo general, los padres y el niño acuden a la primera sesión con el terapeuta para evaluar la situación y consensuar el tipo de intervención necesaria. La psicoterapia infantil trata los problemas por medio de técnicas y métodos específicos para niños que buscan compartir emociones, sentimientos y lograr un aprendizaje sobre cómo solucionar problemas de la forma más adecuada.

En la gran mayoría de las situaciones se requiere de la participación activa de los padres, por lo que se les proporciona pautas para las interaccionaes diarias.

¿Y si no quiere acudir?

Hay que comunicarle de la manera más natural posible la necesidad de acudir a un profesional que le ayudará a sentirse mejor. Es necesario identificar claramente el problema o problemas que se quieren abordar, dejando claro que es una persona valiosa y querida que simplemente presenta una dificultad en un momento concreto.

Un profesional con experiencia sabrá acogerle y superar su reticencias para lograr su colaboración.