El término «troll» se refiere a un individuo que participa en comportamientos disruptivos, provocativos o hostiles en línea con el objetivo de generar reacciones emocionales en otros usuarios. Estas acciones pueden incluir publicar comentarios ofensivos, difundir desinformación, provocar discusiones acaloradas o acosar a otros usuarios.

Los trolls pueden ser vistos como personas que experimentan dificultades emocionales, problemas de ajuste social o trastornos psicológicos subyacentes que se manifiestan a través de su comportamiento en línea. Algunos elementos comunes de los trolls incluyen:

  • Búsqueda de atención: Los trolls pueden buscar atención o validación a través de su comportamiento provocativo en línea. Pueden sentirse ignorados o marginados en sus vidas fuera de línea y recurren a las redes sociales como una forma de llamar la atención sobre sí mismos.
  • Frustración o enfado subyacente: Los trolls pueden estar motivados por sentimientos de frustración, ira o resentimiento hacia los demás. Su comportamiento en línea puede ser una forma de expresar estas emociones de manera indirecta o de buscar alivio temporal de su malestar emocional.
  • Problemas de autoestima: Algunos trolls pueden experimentar problemas de autoestima o inseguridad, y utilizan las redes sociales como una forma de sentirse poderosos o importantes. Publicar comentarios provocativos puede ser una manera de compensar sus propias dudas o inseguridades.
  • Dificultades en las relaciones Interpersonales: Los trolls pueden tener dificultades para establecer y mantener relaciones interpersonales saludables fuera de línea. Su comportamiento en línea puede reflejar estas dificultades y servir como una forma de evitar el contacto social directo o de ejercer control sobre otros de manera anónima.
  • Poder y Control: Para algunos trolls, el acto de provocar reacciones en los demás les brinda un sentido de poder y control. Manipular las emociones y las respuestas de los demás usuarios puede hacer que se sientan poderosos y dominantes, especialmente si se encuentran en un entorno donde pueden permanecer en el anonimato.

Pueden ser individuos de todas las edades, géneros y antecedentes, aunque algunos perfiles son más comunes que otros, algunos ejemplos serían:

  • Los Anónimos: Muchos trolls eligen permanecer en el anonimato para evitar las consecuencias de sus acciones. Utilizan seudónimos o perfiles falsos para ocultar su identidad y protegerse de represalias.
  • Los Frustrados: Algunos trolls son personas que experimentan frustración, ira o insatisfacción en sus vidas fuera de línea. Utilizan las redes sociales como una válvula de escape para desahogarse y liberar su resentimiento hacia los demás.
  • Los Manipuladores: Existen trolls que tienen motivaciones más insidiosas, como la manipulación de la opinión pública o la promoción de agendas ocultas. Pueden ser individuos o grupos con intereses específicos que utilizan tácticas de desinformación y propaganda en línea.

Ante los trolls en las redes sociales, es importante adoptar estrategias efectivas para minimizar su impacto y proteger la experiencia en línea de los usuarios. La regla básica es «no alimentes al troll». Aquí hay algunas acciones que se pueden tomar:

  • Ignorarlos: En muchos casos, la mejor respuesta a un troll es simplemente ignorarlo. No responder a sus provocaciones puede ayudar a evitar que continúen su comportamiento disruptivo, ya que están buscando reacciones emocionales. Ignorarlos también puede evitar que otros usuarios se vean arrastrados a discusiones improductivas.
  • Bloquear o reportar: Las plataformas de redes sociales generalmente ofrecen opciones para bloquear o reportar a usuarios que están participando en comportamientos inapropiados. Bloquear a un troll evitará que veas sus publicaciones o comentarios en el futuro, mientras que reportarlos puede llevar a que se tomen medidas disciplinarias por parte de la plataforma.
  • Responder de manera constructiva: En algunos casos, puede ser útil responder de manera calmada y constructiva a los trolls, especialmente si están difundiendo desinformación o participando en discursos de odio. Proporcionar información precisa o corregir errores puede ayudar a contrarrestar su influencia y educar a otros usuarios.
  • Fomentar una cultura de respeto: Como comunidad en línea, es importante fomentar una cultura de respeto y tolerancia hacia todos los usuarios. Esto puede incluir establecer y hacer cumplir normas de comportamiento claras en las plataformas de redes sociales, y promover el diálogo civilizado y la empatía entre los usuarios.
  • No engancharse emocionalmente: Es importante recordar que los trolls están buscando provocar reacciones emocionales en los demás. Evitar engancharse emocionalmente en sus provocaciones puede ayudar a mantener la calma y la compostura, y evitar alimentar su comportamiento.
  • Apoyarse en la comunidad: Enfrentar a los trolls puede ser estresante y desafiante, especialmente para aquellos que son blanco de su comportamiento. Apoyarse en la comunidad y buscar el respaldo de otros usuarios puede ser útil para contrarrestar el impacto negativo de los trolls y mantener una perspectiva equilibrada.

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Dr. Psi. RICARDO BRAVO DE MEDINA

Psicólogo Especialista en Psicología Clínica