El mareo, un síntoma común que puede tener múltiples causas, está a menudo relacionado con condiciones psicosomáticas, donde factores psicológicos influyen o desencadenan manifestaciones físicas. En el contexto de la psicosomática, el mareo puede ser una respuesta del cuerpo a estrés, ansiedad o conflictos emocionales.

¿Cuál es la relación entre el mareo y la psicosomática?

  1. Ansiedad y Estrés: Estudios han demostrado que el mareo es un síntoma frecuente en personas con trastornos de ansiedad. Por ejemplo, la investigación de Jacob et al. (1996) mostró que hasta un 28% de los pacientes que acudían a clínicas de otorrinolaringología por mareo también cumplían criterios para un trastorno de ansiedad. La activación del sistema nervioso autónomo durante episodios de estrés puede causar síntomas como el mareo debido a la hiperventilación, que altera el equilibrio de gases en la sangre, afectando el suministro de oxígeno al cerebro.
  2. Somatización: El mareo puede ser un síntoma de somatización, un fenómeno donde los conflictos emocionales inconscientes se expresan como síntomas físicos. Un estudio publicado en Journal of Psychosomatic Research encontró que el mareo idiopático crónico (sin causa médica aparente) se asocia con altos niveles de estrés psicológico y trastornos somatoformes, sugiriendo que el cuerpo está expresando angustia emocional a través de síntomas físicos.
  3. Trastornos Psicosomáticos: En condiciones como el Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT) y el Trastorno de Ansiedad Generalizada, el mareo es un síntoma común. La hipervigilancia y la constante activación del sistema nervioso simpático pueden llevar a una sensación persistente de inestabilidad y vértigo. La literatura científica sugiere que el sistema vestibular, que controla el equilibrio, puede ser hipersensible en estos pacientes, exacerbando la percepción del mareo.

Algunos datos científicos que avalan la relación como, por ejemplo:

  • Investigación Neurofisiológica: Estudios neurofisiológicos han mostrado que las áreas cerebrales involucradas en la percepción del equilibrio, como el sistema vestibular y la corteza insular, también están relacionadas con la regulación emocional. Esto sugiere que la ansiedad y el mareo pueden compartir mecanismos neuronales comunes, lo que explica por qué las emociones intensas pueden desencadenar o agravar el mareo.
  • Tratamiento Psicológico y Mareo: Intervenciones psicológicas, como por ejemplo la terapia cognitivo-conductual (TCC), han demostrado ser efectivas en la reducción del mareo asociado a la ansiedad. Un metaanálisis de estudios clínicos concluyó que la TCC no solo reduce los síntomas de ansiedad, sino que también disminuye significativamente la frecuencia y la intensidad de los episodios de mareo en pacientes con ansiedad crónica.

En conclusión

La relación entre el mareo y la psicosomática destaca cómo la mente y el cuerpo están intrínsecamente conectados. El mareo, cuando no tiene una causa orgánica clara, puede ser una manifestación física de un conflicto emocional subyacente. Reconocer y tratar los aspectos psicosomáticos del mareo puede ser crucial para el manejo efectivo de este síntoma, subrayando la importancia de un enfoque holístico que integre tanto la salud mental como la física.

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Dr. Psi. RICARDO BRAVO DE MEDINA

Psicólogo Especialista en Psicología Clínica