Una conversación puede aliviar la soledad y ayudar a poner palabras a una preocupación. Cuando esa conversación ocurre con un chatbot, también puede ofrecer respuestas que parecen comprendernos con una seguridad difícil de cuestionar. En salud mental, conviene examinar qué sucede en ese intercambio sin confundir la apariencia de comprensión con una valoración clínica.

El estudio de Bergson y colaboradores aporta datos sobre personas con psicosis en cuyas historias clínicas aparecía el uso de IA conversacional. Permite describir una asociación que merece atención. No permite afirmar que los chatbots causen psicosis. [1]

Qué encontraron los investigadores

El equipo revisó retrospectivamente 578.058 registros de 215.712 pacientes de Vanderbilt University Medical Center, en Estados Unidos. Identificó 28 casos con uso de chatbots documentado y asociado al inicio o empeoramiento de síntomas psicóticos. Los datos se recogieron entre diciembre de 2022 y abril de 2026. [1]

  • 17 de los 28 casos (60,7 %) correspondían a un primer episodio psicótico.
  • 18 (64,3 %) fueron clasificados como amplificador de síntomas o ideas ya presentes o emergentes.
  • 6 (21,4 %) se clasificaron como casos en los que la IA era objeto de las creencias delirantes.
  • 3 (10,7 %) se clasificaron como posibles precipitantes de síntomas nuevos.
  • ChatGPT era el producto documentado en 15 casos.

Estas categorías describen la interpretación de las historias por los investigadores. La etiqueta «posible precipitante» tampoco demuestra causalidad. El predominio de primeros episodios invita a investigar esa fase clínica; no cuantifica cuánto aumenta el riesgo al usar IA. [1]

Por qué el 0,013 % puede llevar a una conclusión equivocada

La cifra procede de dividir los 28 casos detectados entre los 215.712 pacientes revisados. Depende de que el profesional hubiera registrado la IA y de que la búsqueda por palabras clave la encontrara. No representa la probabilidad de desarrollar psicosis al utilizar un chatbot. El estudio procede de un solo centro, con pocos casos y una clasificación no validada clínicamente; necesita confirmación prospectiva con conversaciones disponibles para análisis. [1]

Para estimar el riesgo entre usuarios haría falta conocer cuántas personas estuvieron expuestas, cómo utilizaron los sistemas y qué ocurrió después, comparándolo con grupos adecuados. El número de casos documentados de un producto tampoco permite ordenar marcas por peligrosidad. Su presencia puede depender de su difusión y de cómo se registra el uso.

Qué significa psicosis y por qué atender pronto

La psicosis describe síntomas en los que se altera el contacto con la realidad, como percepciones sin un estímulo externo o creencias firmes difíciles de contrastar. Puede aparecer en distintas condiciones; un episodio no equivale por sí solo a un diagnóstico de esquizofrenia. El NIMH subraya la importancia de una evaluación y atención tempranas. [3]

Las guías de NICE recomiendan que un primer episodio sea valorado sin demora por servicios especializados. La recomendación se refiere a la necesidad clínica de la persona, con independencia de que haya utilizado IA. [4]

Cómo podría intervenir una conversación artificial

Como hipótesis clínica, una respuesta que acepta una premisa equivocada podría reforzar la convicción de quien ya encuentra dificultades para cuestionarla. La disponibilidad continua también podría facilitar conversaciones prolongadas y desplazar el descanso o el contacto con otras personas. Son posibilidades que deben investigarse, no mecanismos causales establecidos por este estudio.

La revisión de Diel y colaboradores reúne investigación sobre posibles daños de los chatbots basados en modelos de lenguaje y señala la distancia entre los riesgos descritos y su demostración clínica. Una parte importante de la literatura se apoya en propuestas conceptuales, escenarios de prueba o experiencias comunicadas. Esos trabajos ayudan a detectar fallos posibles; no establecen por sí solos su frecuencia ni sus consecuencias en la población. [2]

Para interpretar los resultados también importa el sistema concreto, su versión y el contexto de uso. Una prueba de seguridad favorable no garantiza una respuesta adecuada en toda conversación. La OMS plantea exigencias de supervisión, evaluación y protección de las personas en el uso sanitario de estos modelos. [5]

Recomendaciones prudentes para usuarios y familias

Las siguientes orientaciones son una propuesta clínica general de prudencia. No constituyen un protocolo validado por Bergson y colaboradores ni permiten diagnosticar a distancia.

  • Si una conversación aumenta el miedo o la certeza de estar recibiendo mensajes especiales, conviene interrumpirla y hablar con una persona de confianza o con el equipo asistencial.
  • Si aparecen cambios intensos en el sueño, confusión, aislamiento o dificultades para distinguir lo real, busca valoración profesional. Una señal aislada no confirma psicosis.
  • Evita utilizar el chatbot para comprobar repetidamente si una sospecha es verdadera. Contrasta lo que ocurre con ayuda humana y fuentes verificables.
  • Mantén el tratamiento acordado. Las sugerencias de una aplicación no justifican cambiar o suspender medicación.
  • Protege la intimidad: revisa las condiciones del servicio y evita compartir datos clínicos identificables de otras personas.

Para acompañar, puede resultar útil reconocer el malestar sin confirmar la creencia: «Veo que esto te preocupa mucho. Podemos buscar ayuda para entender qué está pasando». Es un ejemplo de comunicación, no un test clínico. Si existe peligro inmediato o la persona no puede mantenerse a salvo, acude a urgencias.

Qué conviene preguntar en consulta

Incluir el uso de IA en la entrevista puede ayudar a comprender el contexto: para qué se utiliza, cuánto ocupa en el día, si modifica el descanso y qué significado adquieren sus respuestas. Conviene preguntar con curiosidad, sin ridiculizar ni dar por supuesto que la tecnología explica el episodio.

Revisar una conversación concreta, con el consentimiento de la persona y dentro del marco asistencial, puede aportar información. Debe hacerse con atención a la privacidad, limitando los datos a lo necesario. La exploración clínica debe seguir considerando la evolución temporal, los antecedentes, el consumo de sustancias y otras explicaciones posibles.

Investigar mejor y cuidar mientras tanto

La siguiente etapa necesita estudios que sigan a las personas en el tiempo y conecten las conversaciones con evaluaciones clínicas. Mientras llega esa evidencia, resulta razonable mejorar la detección de respuestas problemáticas y facilitar el acceso a profesionales. La incertidumbre científica exige precisión al informar y atención al sufrimiento concreto de quien consulta.

Si este tema te preocupa por ti o por alguien cercano, busca una valoración profesional. No necesitas resolver primero qué papel tuvo la IA para pedir ayuda.

Contenido psicoeducativo. No sustituye una evaluación individual. Fuentes comprobadas el 17 de octubre de 2026.

Fuentes y lecturas

  1. Bergson Z, Vassall SG, Wright A, McCoy AB, Schafer KM, Achee MC, Sheffield JM. Characterizing Artificial Intelligence Psychosis in a Large Medical Setting. JAMA Psychiatry. Publicado en línea el 7 de octubre de 2026. doi:10.1001/jamapsychiatry.2026.2923.
  2. Diel A, Torous J, Cuijpers P, et al. A scoping review on the mental health harms of LLM-based chatbots. npj Digital Medicine. 2026;9:644. doi:10.1038/s41746-026-03054-x. Publicado el 20 de agosto de 2026; página actualizada con corrección editorial del 14 de septiembre de 2026.
  3. National Institute of Mental Health. Understanding Psychosis. Recurso informativo institucional. Consultado el 17 de octubre de 2026.
  4. National Institute for Health and Care Excellence. Psychosis and schizophrenia in adults: prevention and management. CG178. Recomendaciones. 2014. Consultado el 17 de octubre de 2026.
  5. World Health Organization. Ethics and governance of artificial intelligence for health: Guidance on large multi-modal models. 2024. ISBN 9789240084759.
  6. Shen E, Hamati F, Donohue MR, Girgis RR, Veenstra-VanderWeele J, Jutla A. Evaluation of Large Language Model Chatbot Responses to Psychotic Prompts. JAMA Psychiatry. 2026;83(6):655–657. doi:10.1001/jamapsychiatry.2026.0249.

Dr. Psi. RICARDO BRAVO DE MEDINA

Psicólogo Especialista en Psicología Clínica