En el ámbito deportivo globalizado, donde el rendimiento y la eficiencia son los valores predominantes, el Athletic Club de Bilbao emerge como un caso fascinante de identidad construida sobre lo irracional. El equipo es conocido por su política única y aparentemente irracional de contratar solo a jugadores vascos. Esta filosofía, que podría parecer contraproducente en un mundo donde la diversidad y la amplitud de opciones son sinónimo de éxito, se convierte en la base de una identidad singular y valiosa. Para entender cómo esta irracionalidad se convierte en la esencia de una identidad poderosa, podemos apoyarnos en las ideas presentadas por Robert Neuburger en su obra «Lo irracional en la pareja».

La Irracionalidad como fundamento de la identidad

En su análisis, Neuburger explora cómo las parejas construyen su identidad a partir de elementos irracionales que los unen y los distinguen del mundo exterior. Estos elementos irracionales, que pueden parecer triviales o inexplicables para los demás, son fundamentales para crear una identidad sólida y duradera. Este concepto puede aplicarse directamente al Athletic Club de Bilbao. La política de fichar exclusivamente a jugadores vascos es, desde una perspectiva racional, limitante y contraproducente. Sin embargo, es precisamente esta irracionalidad la que fortalece la identidad del club.

El Mito Fundador del Athletic Club

Siguiendo la lógica de Neuburger, podríamos considerar la política de fichajes del Athletic como un «mito fundador». Esta política no es solo una regla arbitraria; es un elemento que inscribe al club en una narrativa más amplia, una que está profundamente arraigada en la historia y la cultura del País Vasco. Esta narrativa conecta al Athletic Club con sus orígenes, con la tierra y con su gente, creando un sentido de pertenencia que va más allá de lo meramente deportivo. El club se convierte, entonces, en un símbolo de la identidad vasca, un microcosmos que mantiene viva una tradición en medio de un entorno global cada vez más homogéneo.

Los rituales del Athletic: Mantenimiento de la identidad

Al igual que las parejas, según Neuburger, necesitan rituales para mantener su identidad, el Athletic Club de Bilbao también se sostiene sobre rituales que refuerzan su filosofía. Estos rituales pueden verse en la manera en que se celebra la llegada de un nuevo jugador vasco, en la forma en que los aficionados apoyan incondicionalmente a su equipo, o en cómo se transmite de generación en generación la pasión por el club. Estos rituales no solo mantienen viva la tradición, sino que refuerzan el sentido de comunidad y pertenencia tanto entre los jugadores como entre los aficionados.

La fuerza de lo irracional

En un mundo donde lo racional y lo eficiente dominan, el Athletic Club de Bilbao demuestra que la identidad puede ser algo mucho más profundo y poderoso. La decisión de adherirse a una política que parece irracional desde una perspectiva externa es, en realidad, la clave de su singularidad y fortaleza. Como Neuburger sugiere, lo irracional es el fundamento sobre el cual se construyen identidades duraderas y significativas. Así, el Athletic Club no solo representa a un equipo de fútbol; es un testimonio viviente de cómo una comunidad puede mantener su esencia en un mundo que constantemente le insta a renunciar a ella.

El Athletic Club de Bilbao es un vínculo de apego, es un estado mental; es una forma de autenticidad en un mundo cada vez más conformista y mediocre. Su compromiso con la identidad, su resistencia a las presiones del mercado global y su dedicación a preservar una tradición que muchos consideran irracional son una demostración poderosa de que el éxito no siempre se mide en trofeos, ni en dinero, sino en la capacidad de permanecer fiel a los propios valores. Es el compromiso lo que nos hace libres.

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Dr. Psi. RICARDO BRAVO DE MEDINA

Psicólogo Especialista en Psicología Clínica